Publicaciones de la categoría: Uso sustentable del agua

Paisajismo: Drenajes naturales, una solución ecológica e innovadora Este sistema de drenaje crea las condiciones para que el agua se reabsorba de forma natural en el suelo, alimentando así el nivel freático.

Este concepto, todavía poco conocido pero muy utilizado entre los paisajistas, es una de las muchas estrategias de la red europea de infraestructura verde, implementada por la Comisión Europea, y constituye un factor clave en toda política de ordenación territorial para 2020. Esta importancia se debe a que los sistemas de drenaje natural son sostenibles, inteligentes y económicos. Permiten el reaprovechamiento del agua y una gestión responsable de los recursos hídricos, a la vez que mejoran los ecosistemas y la biodiversidad tanto en un entorno urbano como rural.

 

 

Cómo parquizar con menos agua Leer más →

La biodiversidad en las zonas áridas ayudaría a amortiguar los efectos del cambio climático

Este estudio forma parte de un proyecto más amplio del INTA denominado “Monitoreo Ambiental para Regiones Áridas y Semiáridas (MARAS)” conducido por investigadores de la Estaciones Experimentales localizadas en Bariloche, Esquel, Trelew,  Río Gallegos y Viedma. A través del proyecto MARAS se instalaron 350 parcelas desde Tierra del Fuego hasta el norte de Neuquén, en las cuales se monitorearán indicadores del suelo y la vegetación a largo plazo. La red MARAS fue diseñada e instalada en el marco del Proyecto GEF “Manejo Sustentable de Ecosistemas Áridos y Semiáridos para el Control de la Desertificación en la Patagonia”.

http://inta.gob.ar/documentos/la-biodiversidad-en-las-zonas-aridas-ayudaria-a-amortiguar-los-efectos-del-cambio-climatico/

Impacto extractivista

Impacto extractivista

“Existen protestas mapuches por la contaminación de sus aguas y la falta de consentimiento indígena para el funcionamiento de empresas en su territorio”. También menciona a los “grupos ambientales” movilizados por los peligros del fracking y recuerda que el pueblo mapuche está presente en Río Negro, Chubut y La Pampa. La Confederación Mapuche de Neuquén contabilizó al menos 29 comunidades que viven sobre la formación Vaca Muerta.

Jardín vertical reciclando un palé

Ahora que viene el veranito, es tiempo de aprovechar y empezar a cultivar, en donde se puede en el patio, el balcón, la huerta y hasta el cantero de la calle ¿Por que no?; una excelente solución para espacios reducidos y con pocas posibilidades son los jardines verticales, y habíamos visto que podían se muy bonitos y ecológicos con botellas de plástico y en esta ocasión les traigo, uno simple de realizar, reutilizando materiales y hermoso, espero que les sirva de inspiración para realizar el suyo propio.

pallet garden intro Jardín vertical reciclando un palé

Jardín terminado con plantines

Bueno parece complicado pero para que no lo sea aquí te explico paso a paso como lograr esta maravilla.

Materiales

  • un palé (buscar en comercios, muchos los tiran, o no les importa darnos uno, en la calle, en zonas de naves, centros de materiales de construcción buscando un poco seguro encuentran uno)
  • tela de jardinería (esto puede ser bastante caro, pero como se precisa solo un par de metros)
  • papel de lija
  • básico pistola y grapas
  • martillo y clavos
  • tierra para jardineria
  • plantas (buscar plantas de poco crecimiento y poca raíz como aromáticas, lechugas etc.)

Ahora pasamos a la construcción

Primero acondicionaremos el palé, le daremos un poco de lija para que quede mas liso, que no queden clavos hacia afuera, si la parte trasera es demasiado abierta podemos reforzar con mas tablas de otros palés para que quede mas cerrado, y la parte baja también verificar que quede cerrada con madera recordemos que cuando le pongamos la tierra quedara bastante pesado.

pallet garden materials Jardín vertical reciclando un palé

Una vez tengamos el palé listo podemos tratarlo de forma ecológica ya que va estar en el exterior, este paso es si querremos que dure mucho, no es muy necesario ya que estos vienen tratados de fabrica pero bueno si querremos se puede pintar con una mezcla de agua y cenizas de chimenea, que ademas le dará un tomo mas gris que queda muy bonito, y luego pintarlo un par de veces con aceite de cocina usado, que no este muy quemado.

Luego pasaremos a colocar la tela en la parte trasera e inferior de nuestro palé la tela debe ser impermeable y la colocaremos doble o triple para mayor resistencia, la iremos grapando por los bordes como cuando se tapiza una silla,

pallet garden step1 Jardín vertical reciclando un palé

pallet garden step2 Jardín vertical reciclando un palé

pallet garden step3 Jardín vertical reciclando un palé

Bueno hasta aquí el trabajo duro ahora solo resta la parte fácil hacemos la últimas inspecciones visuales, verificando que todo este en su sitio que la tela quedo firme, que no hay agujeros y bueno pasamos a lo bueno.

pallet garden step4 Jardín vertical reciclando un palé

Ya es hora, primero acostamos el invento en el suelo y empezamos a llenarlo de tierra de a poco, moviendolo un poco para asegurarse que no quedan espacios vacíos.

pallet garden step5 Jardín vertical reciclando un palé

Ahora toca la parte mas divertida, iremos plantando nuestras hermosos plantines, comenzamos por la parte de abajo, cuando la primera fila esta completa, se debe verificar que la tierra este compacta y seguimos por la segunda fila, siempre combinando las plantas para lograr un bonito aspecto al final.

pallet garden step6 Jardín vertical reciclando un palé

pallet garden step7 Jardín vertical reciclando un palé

pallet garden step8 Jardín vertical reciclando un palé

Una vez terminada la última fila, regamos bien, y dejaremos así en horizontal nuestro jardín por dos semanas para que la plantas tenga tiempo de echar raíces y adaptarse a su nuevo entorno, luego lo pondremos vertical, y plantaremos la parte de arriba del todo, y listo, solo queda regar a diario y disfrutar. Espero les guste y se animen a meterle ganas y hacer algo parecido.

pallet garden step9 Jardín vertical reciclando un palé

pallet garden detail Jardín vertical reciclando un palé

Aclaración importante:

Las plantas no han de ser destinado al consumo humano, salvo que estemos seguros que el palé ha recibido un tratamiento térmico, ya que anteriormente al 2005 se trataban con bromuro de metilo que es tóxico, actualmente todo los pales en Europa y todos aquellos países que usen sus pales para exportar han de tener esta norma, que no es toxica para nada y muy ecológica, o sea que lo que habría que hacer es fijarse que el palé sea mas o menos nuevo, y en algún lateral del palé ha de poner un sello a fuego con el logo IPPC, que es la certificación para exportación del palé

En: http://ecocosas.com/eco-ideas/jardin-vertical-reciclando-un-pale/

Techos verdes

En Detalle: Techos Verdes

Por  02/02/2011

© Brad Feinknopf

Los Techos Verdes contribuyen a que las ciudades esten más saludables y son una verdadera y lógica opción  al momento de considerar el diseño de edificios verdes en zonas urbanas.

Se trata de un sistema de capas que incorpora el uso de vegetación sobre cubiertas de techos, proporcionando beneficios sociales, económicos y para el medio ambiente, especialmente en áreas urbanas. Puede además incorporar nuevas tecnologías, tales como de agricultura urbana o producción de alimentos, sistemas de reciclaje de aguas o la instalación de paneles solares.

Vía tici9cvidal

El techo verde busca devolver a los habitantes lo que se perdió en el desarrollo humano, para lograr un mejor uso de la ciudad, edificios más eficientes y considerar los ecosistemas como parte valiosa para nuestras comunidades. Existente en Europa desde hace décadas, fue desarrollado desde mediados del 1800 para efectos estéticos y a un alto costo, pese a haber sido parte de la arquitectura vernácula durante siglos.

Vía Bp

Se fue aplicando en forma masiva desde los años 60 del siglo pasado, en Alemania, donde se reconocieron sus beneficios ecológicos y para el medioambiente. Alemania, que sigue siendo líder en este tema, cuenta hasta ahora con aproximadamente el 15 por ciento de sus techos planos y con cubiertas vegetales (13,5 millones de m2 aprox.). Norteamérica, desde los años 90, ha ido incrementando la investigación sobre el tema y su uso, principalmente en colegios, edificios municipales y oficinas. Esta tendencia ayuda a contribuir al mantenimiento ecológico en el ambiente urbano, lo que ha impulsado a ciudades como Vancouver, Chicago, Stuttgart, Singapur y Tokio, a generar leyes que obligan a cubrir el 20% de las terrazas de los edificios con plantas.

Vía bligoo

Por medio de la utilización de terrazas y azoteas para ubicar jardines, se emplea un sistema compuesto por un mínimo de tres capas. La primera capa es de aislación, la segunda es para el crecimiento de las plantas y la tercera es de irrigación.

Vía revistaCA

Principales características:

  • Logran reducir el CO2 del aire y liberan oxígeno.
  • Reducen la cantidad de calor absorvido del sol que luego es liberado por los edificios al medio ambiente. (“efecto de isla de calor urbano”).
  • Aislan los edificios, manteniendo el calor durante el invierno y el frio durante el verano, lo que permite un ahorro energético.
  • Regulan el escurrimiento del agua ya que retienen las aguas pluviales.
  • Permite mejorar el paisaje.
  • Favorecen la biodiversidad en el medio ambiente urbano.
  • Aislan el ruido exterior.

Las principales razones para su utilización tienen que ver con el ahorro de energía, sus propiedades como excelente aislador térmico y los beneficios en el control de las aguas lluvia, lo que justifica económicamente su masificación.

Aislación Térmica: los diferentes componentes del techo y sus propiedades, contribuyen a la eficiencia térmica de éste: el hecho de no estar expuesto directamente al sol, la evaporación de agua de las plantas y del sustrato (medio de crecimiento de las plantas), la aislación adicional y los efectos de la masa térmica. Se ha comprobado que el techo verde puede llegar a reducir la demanda energética en un promedio de 66 por ciento al año. Si bien el funcionamiento del techo en verano es mucho más eficiente, en invierno disminuye, aunque sin dejar de aportar beneficios térmicos. En el gráfico podemos comparar el comportamiento de un techo plano  con respecto uno verde, la fluctuación de temperaturas en el segundo caso es mucho mas estable y controlada.

Vía revistaCA

Control de aguas lluvias: Utilizado en muchos países por esta razón, el techo verde, gracias a su capacidad de absorción de agua, resulta una buena opción para mitigar el impacto de las lluvias y las posteriores inundaciones en la ciudad. El techo absorbe la mayor parte del agua caída y la libera en forma gradual, más tarde. Lo que es absorbido por el techo es liberado luego a la atmósfera vía condensación y evapo-transpiración, dejando los contaminantes en la tierra, mejorando la calidad del aire y evitando la contaminación de los cursos naturales de agua. En el gráfico podemos comparar la superioridad en cuanto a absorción entre un techo plano común y uno verde.

Vía revistaCA

Los techos verdes pueden ser clasificados en tres categorías. Los techos intensivos son de más de 20 cm de espesor, requieren un refuerzo en la estructura, son de tipo parque con fácil acceso y pueden incluir desde especias para la cocina a arbustos y hasta árboles pequeños, requieren mucho trabajo, irrigación, abono y otros cuidados. Los techos extensivos, fluctúan entre 2 y 15 cm de espesor, y están diseñados para requerir un mínimo de atención, tal vez desmalezar una vez al año o una aplicación de abono de acción lenta para estimular el crecimiento. Se los puede cultivar en una capa muy delgada de suelo; la mayoría usa una fórmula especial de compost o incluso de “lana de roca” directamente encima de una membrana impermeable. Se habla a veces también de un sistema semi-intensivo que tiene un espesor entre los 15 y los 20 cm.

Vía Bp

Fuentes: Wikimedia CommonsGreenadeGreenroofsRevista CA

http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/02/02/en-detalle-techos-verdes/

Jardín vertical (3): Caixa Forum. Madrid – España

El jardín vertical de CaixaForum en Madrid

El primer jardín vertical de España, diseñado por Patrick Blanc, decora una de las paredes de la sede de Caixa Forum en Madrid.

ffEl “muro vegetal”, diseñado por el botánico francés Patrick Blanc y presente en ciudades como París, Nueva York, Bangkok y Nueva Delhi, es el primero instalado en España y el mayor implantado sobre una fachada sin huecos.

El Jardín de la sede de la Obra Social “la Caixa” en Madrid ocupa 460 m2 de superficie vegetal y alberga 15.000 plantas de 250 especies, que dibujan un gran tapiz sobre un plano vertical.

Esta “pintura viviente” aísla del ruido, actúa como un eficaz agente medioambiental que ayuda a combatir la contaminación y preserva la fachada recubierta de las inclemencias del tiempo.

“Las plantas no necesitan tierra, ya que la tierra no es más que un medio. Sólo el agua y los múltiples nutrientes disueltos en ella, junto con la luz y el dióxido de carbono, son esenciales para las plantas. Allá donde el agua no falta nunca, como en los bosques tropicales, las plantas se extienden sobre los troncos de los árboles, las rocas de los acantilados… Por ejemplo, unas 2.500 de las 8.000 especies de plantas conocidas en Malasia crecen sin tierra”, explica Blanc. Desde 1982, el botánico investiga en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de París cómo las plantas son capaces de adaptarse a situaciones extremas.

Consciente de la habilidad de las raíces de crecer no sólo hacia el interior, sino también a lo largo de una superficie, en 1988 patentó su invento, al que bautizó como “mur végétal”, es decir, muro vegetal (en inglés se lo conoce como “vertical garden”, jardín vertical). “Cuando las raíces pueden crecer en profundidad dentro de una pared, fácilmente pueden dañarla y causar destrucción. Es lo que ocurrió con los templos de Angkor (Camboya). Este daño se puede evitar si el agua se facilita de forma regular a las plantas. Las raíces se esparcen sólo por la superficie, sin dañar el interior de la pared”, concluye Blanc.


Las entrañas del jardín vertical

El Jardín vertical está formado por tres elementos principales: una estructura metálica, una lámina plástica y una capa de fieltro de poliamida. En el caso de CaixaForum Madrid, tiene una altura de 24 metros, un grosor de casi un metro y una longitud de 19 metros. Se ha colocado ligeramente separado de la fachada del edificio existente, a fin de no transmitirle esfuerzo alguno. La superficie vegetal resultante se extiende a lo largo de 460 metros cuadrados. Está formada por 15.000 plantas de 250 especies diferentes. Entre ellas, Lonicera nitidaYucca filamentosa, Cistus purpureus, Cedrus deodara, Pilosella aurantiaca, Dianthus deltoides, Arenaria montana, Cornus sanguinea, Lonicera pileata, Sedum alpestre, Campanula takesimana, Bergenia cordifolia y Garrya elliptica, entre otras especies. Muchas de ellas son autóctonas, como el arbusto caducifolio Cornus sanguinea (cornejo rojo); otras son foráneas, pero se adaptan bien al clima de Madrid, como Bergenia cordifolia, comúnmente conocida como hortensia o begoña o col de invierno, propia de Siberia y Mongolia.


La estructura metálica

Se trata de una estructura vertical autoportante, de 24 metros de altura, y es la base sobre la que descansan la estructura auxiliar y todos los elementos constitutivos del Jardín vertical. Está formada por seis torres principales y, como si de las cuadernas de un barco se tratara, de un sistema de perfiles tubulares. Forma una capa de aire que actúa como un sistema de aislamiento térmico y fónico muy eficiente.


El panel de soporte

Está formado por un panel de PVC expandido sujeto a la estructura metálica. Esta capa dota de rigidez a toda la estructura y la hace impermeable.


La capa de irrigación

Formada por una manta doble de fibras sintéticas y una lámina plástica en su cara interior, está fijada mediante grapas al panel de soporte. Es la base de apoyo de toda la plantación. El fieltro es especial, por lo que no se pudre, y su enorme capilaridad permite una distribución homogénea del agua. Las plantas se han distribuido a lo largo de esta capa de fieltro (la densidad es de unas 30 plantas por metro cuadrado) y las raíces crecen a lo largo de ella.


La plantación y el suministro de agua

La plantación se realiza insertando las raíces de las plantas, sin tierra, entre las dos capas de la manta y fijándolas mediante grapas.

El suministro de agua y nutrientes y la recogida del agua se realiza mediante una red de tuberías, con boquillas de goteo, y alimentada por una bomba de agua y nutrientes, que va fijada sobre la manta de enraizamiento. El riego del agua, enriquecida con nutrientes, se realiza desde la parte de arriba de la estructura, y es automático. El agua que se escurre por el muro es recogida por una canaleta colocada en la parte inferior del Jardín vertical. De esta manera se soluciona el problema que podría generar el agua de escorrentía sobrante.

El resultado es un jardín vertical que permite recrear un sistema viviente semejante al de la naturaleza, y que rememora los jardines colgantes de la antigua Babilonia. El peso total, incluyendo las plantas y el marco metálico, es inferior a 30 kilos por metro cuadrado. Dado el poco peso, este tipo de jardines puede desarrollarse en cualquier pared, sin limitación de tamaño o altura. Gracias a su efecto de aislamiento térmico, permite reducir el consumo de energía (en invierno, aísla del frío; en verano, actúa como un sistema de refrigeración natural) y limpia el aire (las partículas de polución son atraídas por el fieltro, donde poco a poco se descomponen y remineralizan, convirtiéndose entonces en fertilizante para las plantas).


Arte ecológico, eco-arte, arquitectura verde

Estos son algunos de los nombres que ha recibido el jardín vertical de Patrick Blanc. Él prefiere referirse a su invento como “pintura viviente”. El botánico francés ha realizado más de un centenar de intervenciones en todo el mundo, tanto en interiores como en exteriores de museos y espacios educativos, festivales y exposiciones, show rooms y centros comerciales, hoteles y restaurantes, apartamentos, piscinas, terrazas… Incluso ha enriquecido la fachada de un rascacielos en Kuala Lumpur. Sus jardines verticales están presentes, por ejemplo, en el Museo de Arte Moderno de Kanazawa (Japón), el aparcamiento Des Ternes de París, diversas tiendas de Yves Rocher y Marithé et François Girbaud, el Museo Etnográfico del Quai Branly de París, el Parlamento de Bruselas, el Hotel Byblos de Saint-Tropez… El Jardín vertical de CaixaForum Madrid ha sido el primero en instalarse en España.


Patrick Blanc

Nacido en París en 1953, Patrick Blanc trabaja desde 1982 en calidad de científico en el Centre National de la Recherche Scientifique (CNRS) de París. En 2005 fue condecorado como Chevalier de l’Ordre des Arts et des Lettres, y ha recibido la medalla de oro de la Académie d’Architecture. Ha trabajado con múltiples arquitectos internacionales, como Herzog & de Meuron, Jean Nouvel, Andrée Putman… Incluso ha llegado a diseñar “ropa vegetal” para Jean-Paul Gaultier; en concreto, un vestido de boda para un desfile de 2002. Desde su primer viaje a Tailandia, en 1972, ha visitado las selvas tropicales de todo el mundo y ha estudiando sus plantas. A lo largo de su carrera, ha descubierto varias nuevas especies de plantas.

Fuentes:

www.skyscrapercity.com
hablemosdejardines.blogspot.com
www.plataformaarquitectura.cl
www.verticalgardenpatrickblanc.com

prensa.lacaixa.es
www.biofiltex.com

Video en: http://www.youtube.com/watch?v=pJJ3qvJAqZw&feature=related

http://jardinactual.com/menu-revista-articulos/427-JARDIN_VERTICAL_CAIXAFORUM_(MADRID)

Jardín vertical: cómo hacerlo (2)

http://www.youtube.com/watch?v=env-ABKx658

http://www.youtube.com/watch?v=nXzVDSQSX6g&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=ugc71yhAfV0&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=Cf2jW05TEwU&feature=related

http://www.youtube.com/watch?v=fjItiepmPA0&feature=related

Croquis:

Pared verde, ventana

Pared verde, ventana 0

Riego responsable [3]

Regar sin malgastar

Hoy día debería aflorar el jardinero ecológico que todos llevamos dentro. La era de la explotación total del suelo ha llegado a sus límites: el suelo se agota, las capas freáticas de agua están a menudo contaminadas y cada vez más se producen alarmantes desajustes climáticos.
Gestionar el jardín de manera razonable no es una moda, significa comprender que todo aquello que interviene en el crecimiento y desarrollo de las plantas responde a factores climáticos, hidrológicos, etc., cuyos ciclos siguen una escala más amplia que la suya. El jardín, que con frecuencia es un lugar de descanso y esparcimiento en el que podemos disfrutar de una naturaleza ordenada y de lo mejor que nos puede dar la tierra, debe considerarse como una unidad.
En numerosas regiones, el agua, aunque no llegue a escasear, se convierte en un bien precioso, y su coste es cada vez más elevado. Los veranos caniculares y la escasez de lluvias nos conduce necesariamente a una reformulación de la idea del jardín como lugar ideal, en el que abundan árboles y plantas poco adaptados al clima y que requieren riegos abundantes, para pasar a entenderlo como un espacio ecológico.
El objetivo es que los amantes de la jardinería aprendamos que a través de pequeñas actuaciones podemos cuidar el jardín de una manera más ecológica, sustituir algunos malos hábitos por otros más sostenibles y utilizar sólo el agua necesaria, a fin de ayudar a mantener el equilibrio en la naturaleza.
Tener un hermoso jardín sin malgastar el agua, e incluso sin utilizarla, es posible: el riego responsable está al alcance de todos.
Antes de abordar propiamente lo relativo al uso del agua en el jardín, es imprescindible que analicemos ciertas nociones para comprender por qué, por ejemplo, las labores de cultivo son tan importantes como el riego en sí mismo.
Regreso al planeta azul
El agua es imprescindible para la vida. Todos los seres vivos, plantas, animales y hombres, y también el jardín, dependen de ella. Vista desde el espacio,la Tierra es completamente azul. Océanos y mares la cubren en sus tres cuartas partes, pero de estos miles de millones de kilómetros cúbicos de agua sólo una pequeña fracción es utilizable por el hombre. Las aguas dulces del planeta (es decir, las que contienen menos de tres gramos de sal por litro) representan menos del 3% (nueve mil millones de metros cúbicos repartidos de manera muy desigual en el planeta) del total que hay en la Tierra, y de este porcentaje aún hay que descontar el agua dulce retenida en los casquetes polares.
En determinados lugares del globo, el agua dulce escasea cruelmente (el 40% de las tierras emergidas están afectadas por procesos de desertización).
Ese volumen en continuo movimiento forma parte del llamado ciclo del agua, que sigue siendo el mismo desde hace miles de millones de años. En efecto, por la acción del calor del sol el agua de mares, lagos y ríos se evapora, al igual que la que se encuentra en el suelo y en las plantas (evapotranspiración). Este vapor de agua experimenta un enfriamiento al ascender en la atmósfera y se condensa en pequeñas gotas que forman las nubes, hasta que vuelve a caer al suelo en forma de lluvia, granizo o nieve. El agua, que en su mayor parte cae sobre los océanos, llega también a los continentes, donde permanece durante un tiempo más o menos prolongado, que puede ir desde unos diez días hasta miles de años:
·       El 25% del agua se filtra en el suelo y desciende hasta alcanzar una capa impermeable, sobre la que se acumula en inmensos depósitos. Estos, denominados acuíferos, forman las grandes capas freáticas que afloran con frecuencia a la superficie en forma de fuentes y ríos.
     ·       El 15% alimenta directamente los cursos de agua, lagos y ríos: son las aguas superficiales de escorrentía.
·       El 60% restante participa de nuevo en el ciclo del agua.
El agua y las plantas
Las plantas están constituidas fundamentalmente por agua (del 80 al 95% de su peso total). Aquella que necesitan la obtienen del suelo a mayor o menor profundidad a través de las raíces. El agua circula constantemente por su interior y la eliminan mediante la transpiración debida al calor del sol.
El agua que queda en la planta participa en la fotosíntesis, un proceso químico diurno durante el cual la planta utiliza la luz del sol como fuente de energía para producir sus propios nutrientes. El agua forma la savia al ascender por la planta.
Las plantas, normalmente adaptadas al clima en el que se desarrollan, transpiran a través de los estomas, unos poros microscópicos que se encuentran en las hojas. Por ello, en un clima seco las crean más pequeñas a fin de reducir la evapotranspiración (el tomillo, por ejemplo) o almacenan mucho agua en sus tejidos (pitas); otras la toman del suelo a gran profundidad y desarrollan para ello un largo sistema de raíces.
A modo de ejemplo, diremos que un roble de gran tamaño evapotranspira unos 400 m3 de agua al día, y que en verano, un metro cuadrado de superficie foliar expulsa al día varios litros de agua, aunque, en realidad, esa tasa está sometida a grandes variaciones según la temperatura del aire, la sequedad atmosférica y la intensidad de la luz.
El riego responsable: ¡conviene aprender!
Regar con criterios ecológicos supone ver el jardín como un lugar que dispone de una identidad paisajística en la que las características del suelo y del clima, así como la exposición y la zona en la que se encuentra, son condiciones que influirán en su tipología y en la elección de las plantas. ¡No adquiera una planta sólo porque le gusta, si no es adecuada para el suelo o el clima de su jardín! Por ejemplo, si el suelo es calcáreo no se obstine en cultivar hortensias.
Si conoce las características del suelo también podrá compensar sus carencias con abono o mejorar su capacidad de retención del agua. Cuanta más agua retenga más posibilidades tendrá la planta de sobrevivir en caso de falta de riego o precipitaciones.
La naturaleza del suelo

El suelo es la parte más superficial del terreno, que revela las características de la roca sobre la que se asienta.

   ·       El nivel más externo está formado por una capa cultivable cuyo espesor puede llegar a los 30 cm. Es esta la que el jardinero trabajará y enriquecerá con abonos.
   ·       El primer subsuelo puede alcanzar de 30 a 50 cmde profundidad.
   ·       El subsuelo más profundo ocupa entre 60 y 130 cm de profundidad.
Los diferentes materiales que lo forman pueden distinguirse por el tamaño de sus partículas (granulometría) y por su estado: algunas son sólidas y otras líquidas o gaseosas. Así pues, en el suelo se mezclan partículas minerales, elementos orgánicos constituidos por organismos vivos, sustancias orgánicas (materias frescas vegetales, humus, etc.), agua que contiene sales minerales y sustancias hidrosolubles, vapor de agua y gases, y elementos vivos.

Los componentes sólidos, como la arena, la arcilla, los limos o incluso el humus, están presentes en mayor o menor cantidad y determinan el espacio que queda para ser ocupado por agua y otros constituyentes.

·       Las arenas o sílices incluyen desde la arena más fina hasta las piedras. Facilitan la circulación del aire por el suelo.
·       La caliza (carbonato de calcio) es una sustancia blanca que puede presentarse granulada o en polvo. Su función más destacada consiste en contribuir a regular el grado de acidez del suelo.
·       El humus procede de la descomposición de los vegetales (hojas, estiércol, restos de vegetales, etc.). Sirve de aglutinante de las finas partículas minerales que, aunque se unen, dejan espacios por donde pueden circular el aire y el agua, lo que proporciona al suelo una estructura granulada, aireada y ligera. El humus del suelo permite prevenir el empobrecimiento de este y puede coadyuvar al almacenamiento de agua y nutrientes, por lo que goza de un papel clave.

Los elementos vivos (bacterias, mohos, insectos y lombrices, así como topos y ratones) son muy activos en un suelo rico. Su presencia es, además, indispensable para obtener una tierra aireada, fértil y sana.

El sueño del jardinero

El sueño del jardinero es disponer de un suelo ideal, es decir, aquel que contiene un 65% de arena, un 20% de arcilla, un 10% de humus y un 5% de caliza. Ofrece una estructura ligeramente granulada, no tiene necesidad de abono y es fácil de trabajar.

Para la mayoría de los aficionados a la jardinería, el riego es una gran preocupación, ya que, por una parte, requiere tiempo y, por otra, el agua representa un coste no desdeñable en el presupuesto familiar.

Además, las sucesivas sequías de los meses estivales en los últimos años han puesto en evidencia algo que, en nuestras latitudes, todos habíamos querido olvidar: cuando el agua empieza a escasear, nada crece, las plantas se mueren y el césped se quema. Por otra parte, las medidas restrictivas sobre el consumo de agua suelen aplicarse en primer lugar a los jardines.

Sin voluntad de caer en un alarmismo excesivo, si que conviene recordar que no siempre las reservas de agua pueden mantenerse en un buen nivel, que existen, además, muchos microclimas y que la tierra tiene propiedades muy distintas según las regiones.

La realidad de estos últimos años debe servir para despertar nuestra conciencia respecto al uso del agua, ya que además de ser un bien escaso está mal repartida: es insuficiente en el 40% de la superficie del planeta. Si ya en algunos lugares los hombres han desplegado grandes dosis de imaginación para no desperdiciar ni una gota, ha llegado el momento de que no malgastemos más agua. Hoy día, los jardineros pueden conciliar el ahorro de tiempo con un uso razonable del agua: los sistemas de riego disponibles son cada vez más fiables y precisos.

Fuente: Regar sin malgastar
Editorial De Vecchi

Riego: Xerojardinería [2]

El ahorro del agua en el riego. “Xerojardinería”

Estamos en una época del año en que las plantas consumen mucha más agua. Las altas temperaturas y su actividad de crecimiento y desarrollo hacen que sea necesario un mayor aporte para cubrir sus necesidades hídricas.
Asimismo, coincide con una estación, la estival, en que las precipitaciones son más escasas; hemos pasado una primavera muy seca y las reservas de este preciado elemento están bajo mínimos.
Estas dos situaciones hacen muy importante el ahorro en el riego, ya que frecuentemente los aportes a los jardines suponen un porcentaje realmente excesivo. En estas líneas vamos a descubrir trucos y consejos para ahorrar agua en nuestras labores de jardinería. El esfuerzo y la concienciación de todos es imprescindible para reducir los efectos de la sequía.
Se puede ahorrar agua desde el principio, aun antes de haber realizado nuestro jardín, ¿cómo? Eligiendo las plantas autóctonas de la zona, todas ellas cumplen las siguientes características:
  • Totalmente adaptadas al clima y al suelo.
  • Necesidades nutricionales e hídricas mínimas.
  • Muy agradecidas respecto a la floración y desarrollo.
También conseguiremos minimizar el gasto planificando nuestro rincón verde con la superficie mínima de césped, ya que éste requiere mayores aportes de agua para su mantenimiento. Cuando proyectemos nuestro jardín o nos lo planifique una empresa de jardinería profesional, hemos de indicarles que no queremos mucho césped. La experiencia nos dice que hay múltiples soluciones tan decorativas o más que el césped.
Cubrir el suelo con materiales orgánicos (corteza de pino, tapices con plantas rastreras como la hiedra, Hedera helix, vinca, Vinca minor o Vinca mayor, hipericum, Hypericum calcicum, Juniperus horizontalis, etc.) o inertes, que cada vez disponen de más variedades, texturas y colores (gravillas de colores, por ejemplo). Con ello estaremos ahorrando agua durante toda la vida del jardín.
La xerojardinería (técnica de jardinería que consiste en el uso racional de las plantas por sus necesidades hídricas y el empleo de técnicas y materiales encaminados al ahorro) puede ser la solución si queremos un jardín bonito, pero que gaste poco. En todo caso, el riego automático bien planificado nos va a hacer derrochar menos respecto a la tradicional manguera.
En cuanto a los consejos para gastar menos, aquí van unos cuantos: cada uno puede llevarlos a cabo en la medida de sus posibilidades. Hay que tener en cuenta que, aunque parezcan muy simples, al final del año nos pueden suponer un ahorro considerable de litros de agua que no se han gastado o perdido, ahorro de tiempo y cómo no, de dinero.
  • Evitar el riego en las horas de más calor, las perdidas son mayores por evaporación. Sin embargo, por la noche las plantas y el suelo retienen más la humedad.
  • Al menos una vez al año, revisar las piezas del sistema de riego para comprobar que no hay fugas en conducciones ni arquetas. Como ejemplo, basta saber que una conexión que pierda 11 gotas al minuto, al cabo del año supondrá 2.200 litros de agua en pérdidas.
  • Limpiar los filtros de los emisores, la acumulación de suciedad en ellos hace que baje la eficiencia del riego.
  • La regulación del giro y el alcance de los emisores, difusores y aspersores es importante para que no mojen zonas pavimentadas, paredes, o zonas ya regadas.
  • Dar el riego justo a cada planta, evitando la formación de charcos.
  • Es preferible regar varias veces poco tiempo que regar el jardín de una sola vez.
  • De los sistemas de riego existentes, el goteo es el que menos derroche de agua supone, el suelo se empapa y las pérdidas por evaporación son mínimas, además no cae agua a las hojas de las plantas que a veces es perjudicial por la cal que lleva.
  • Respecto a las especies en tiestos, es muy útil dejar un platito debajo para retener el agua sobrante del riego.

Riego: como realizarlo [1]

Eficiencia en el riego

Cuando decidimos poner en marcha un jardín en nuestra casa, a menudo nos encontramos con el problema de que no sabemos cómo regar las plantas. Existen diversos sistemas de riego, aparte del uso de la tradicional regadera.
El trabajo de riego a mano garantiza que llegue el agua a todas las partes del parterre, sin embargo, es una tarea engorrosa en el caso de grandes superficies verdes.
Los sistemas mecánicos son mucho más cómodos, aunque tendremos que estudiar la ubicación de la salida del agua, para que no queden plantas sin agua. También tenemos que tener en cuenta que cada árbol, arbusto y flor necesita una cantidad específica de agua, que también varía dependiendo de la época del año, de la composición del suelo o de las condiciones climatológicas.

Aspersión, regadera y goteo

Uno de los métodos de riego mecánico más utilizado es el de aspersión. Es el sistema más habitual para cuidar el césped de piscinas y parques de las grandes ciudades. La distribución de agua se hace mediante aspersores: estos pequeños aparatos riegan mediante chorros, que suelen suministrar el agua de manera radial. Además, la aspersión dispone de la ventaja de que humedece mucho el ambiente, lo que favorece la transpiración de las plantas.
El problema de los aspersores es que gastan mucha agua y en un pequeño jardín no son muy rentables. Empapan de agua todas las plantas, y muchas de ellas pueden no necesitar tanta cantidad. El césped es el que mejor aprovecha la aspersión. El riego a mano es otro de los más utilizados. Es el tradicional sistema de la regadera o de la manguera de agua, que distribuye el agua por las plantas una a una. Desde luego, es el mejor modo de mantener un jardín cuando éste tiene reducidas dimensiones, o bien, cuando tenemos algunas macetas con flores y plantas en la terraza de casa.
La regadera tiene la ventaja de imitar el agua de lluvia sobre las plantas. Muchas de ellas tienen las hojas muy grandes y acumulan en su superficie polvo que les impide transpirar. Este sistema elimina la suciedad que se pueda acumular en las hojas, aunque también podemos recurrir a difusores con spray que rocíen directamente con líquido la superficie. En el caso de que usemos turba, el riego directo a mano es el más adecuado. Para asegurarnos de que el agua llega a todo el sustrato, introduciremos un dedo para comprobar la humedad.
En la mayoría de las ocasiones es suficiente con mojar el tercio superior de la turba, porque el agua baja poco a poco hasta la parte inferior, humedeciendo todas las raíces. El sistema por goteo suele ser bastante caro, aunque es muy cómodo y ahorra mucha agua. Al funcionar con temporizador, el riego se realiza sin necesidad de vigilancia y utilizando sólo el líquido estrictamente necesario. Con esta fórmula se riega con poca frecuencia (dos veces a la semana durante una o dos horas), pero con efectividad.
Consejos de riego

El mejor momento para cubrir las necesidades de las plantas se encuentra en las primeras horas de la mañana, incluso en verano, aunque la opinión más extendida considera que durante el estío es mejor regar por la tarde. Esta opción no es errónea, pero durante la noche el agua no se utiliza y permanece sin ser absorbida hasta las primeras horas del día.
Si disponemos de sistemas de riego mecánicos, la mejor solución es ponerlos en marcha antes de que amanezca, para que durante las primeras horas de la mañana las plantas vayan bebiendo poco a poco. Siempre tenemos que tener en cuenta que no siempre un riego frecuente y programado es lo que necesitan las plantas. Cada una tiene sus propias exigencias y, por eso, no podemos olvidarnos de las circunstancias y de las necesidades de cada ejemplar.
Conocer la calidad del suelo puede darnos pistas inequívocas del riego más adecuado para el jardín. Los suelos arenosos retienen menos agua que los de arcilla, así que necesitarán más riego. Como es obvio, el calor y el viento seca las plantas, por lo que requieren más agua, al igual que las plantas grandes tienen mayores necesidades que las pequeñas o las que acaban de germinar.

Dentro de casa

Cuando tenemos plantas en casa, lo más normal es tenerlas en macetas. Para suministrar el agua necesaria un buen método es regar por abajo, o como se suele hacer habitualmente, poniendo un plato bajo la maceta para que la planta absorba lo que necesite. Con una hora, habrá satisfecho su sed, así que una vez finalizado este periodo, debemos retirar el plato. En el caso de ambientes secos en el hogar, el agua que se evapora del plato servirá para humedecer el ambiente.
Las plantas oriundas de regiones cálidas y húmedas deben ser vaporizadas para compensar la pérdida de líquido provocada por la evaporación y la transpiración, y mantener, de esta forma, un ambiente propicio para su desarrollo. El problema de las plantas de interior es que tienen menos luz.
Por eso necesitan menos agua y es conveniente limitar el riego. Cuando observemos muestras de que necesitan agua, será entonces el mejor momento para hidratar las raíces.
Llevar a cabo un riego correcto es fundamental si queremos que nuestras plantas soporten el aumento de las temperaturas que trae consigo la llegada inminente del verano. Además, si lo hacemos de forma eficaz, gastaremos menos agua y contribuiremos al ahorro general de este recurso tan preciado.
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