Jadinería: el laberinto moral

Traducción articulo  “The moral garden maze” de Lía Leendertz

The Garden (RHS) – June 2011

 

A lo largo de la historia los jardines fueron abriéndose y expandiendose . Hoy  llego el momento de detenernos a analizar  otra forma de hacer jardines.

 

Si continuamos la gesta de los primeros jardines no deberíamos  tratar de cultivar  alimentos en nuestros jardines ?, o  acaso el hecho de cultivar en ellos sólo especies ornamentales no constituye una  afrenta a nuestro   sobrecargado planeta? Actualmente tenemos a nuestro alcance una enorme oferta de plantas y artículos para el jardín que hace  los jardines  cada vez más exóticos y demandantes de recursos naturales.

 

Cómo reaccionaríamos si se nos dice que el modo en que organizamos nuestro jardín es moralmente  incorrecto  y por lo tanto, que deberíamos cultivar ciertas especies y de determinada manera? Probablemente los jardineros  no  percibiríamos en primera instancia la importancia de este postulado. Todos nosotros defendemos enérgicamente nuestra independencia y privacidad y consideramos que si nos place llenar nuestros jardines de especies exóticas,  es exclusivamente de nuestra incumbencia.

 

El hecho de hacer lo que quisiéramos en nuestros jardines, pareciera ser   inofensivo en si mismo, después de todo. A menos que empezáramos a ver a nuestro pequeño pedazo de tierra como a una parte de un todo y, en ese caso, esta  podría  ser cultivada para producir alimentos. *** como cuando durantela II GuerraMundial los ingleses convirtieron todos los jardines, desde castillos, casas señoriales y casitas de campo, en huertas comunales.

 

¿Podríamos considerar a los jardines como consumidores de recursos? La respuesta a este interrogante sería afirmativa.

 

Generamos deshechos que deben ser acumulados en  enormes basurales. Utilizamos  petróleo y electricidad para impulsar nuestras cortadoras de césped, nitrógeno sintético para fertilizar nuestros  jardines y en algunos casos, turba mineral para un crecimiento más efectivo y económico de la especies en los mismos.

 

Algunos de estos hechos producen un impacto mínimo en el medio ambiente global, pero otros lo producen en manera masiva. Actualmente casi todos los jardineros son concientes de la amenaza a futuro producida por la extracción de turba de las turberas, ya que no sólo destruye un hábitat natural muy específico, sino que produce la liberación de gran cantidad de carbono a la atmósfera lo cual contribuye al cambio climático en nuestro planeta. El impacto de la utilización de fertilizantes sintéticos, es menos conocido. Para producir una tonelada de fertilizante en base de nitrógeno, se necesitan, una tonelada de petróleo,108 000 litrosde agua y se liberan siete toneladas de gases a la atmósfera que producen un aumento en el efecto invernadero de la misma. La jardinería en el mundo, está consumiendo cada vez más cantidad de sus escasos recursos.  Lo que constituye un hobby inocente en apariencia, produce efectos nocivos de largo alcance.

 

Los jardineros podrían contribuir para cambiar estas distorsiones si encontraramos  la forma de reducir el consumo de recursos y energía.

Por ejemplo, deberíamos producir y acopiar nuestros propios soportes vegetales, utilizar herramientas propulsadas por nosotros, fabricar nuestro compost utilizando nuestros propios deshechos, elaborar fertilizantes orgánicos utilizando algunas malezas y degradándolas. Pero por sobre todo, podemos cultivar alimentos. Los tractores, camiones para el acarreo, el embalaje, la refrigeración de los alimentos que compramos,  implican un gran consumo de recursos. Esto es insostenible a largo plazo en un planeta cada vez más superpoblado.

Todos hemos transcurrido por una era de excesos y consumo de energía barata e inacabable en apariencia. Una era en donde todo lo que necesitábamos estaba a nuestra disposición. El cambio climático y la disminución de las reservas de petróleo nos indican que esta situación debe cambiar aunque este cambio no sea necesariamente traumático. Todos hemos podido conocer jardines en los que su dueño ha tenido, por diferentes razones, una gran cantidad de opciones y  variedad de ofertas vegetales que lo llevaron a una hiperactividad visual. Sin embargo las limitaciones pueden servir de estímulo para nuestra creatividad. Debemos cultivar alimentos. Por ejemplo plantar especies comestibles perennes, como ruibarbo, espárragos etc. en nuestros canteros y árboles frutales entre otras especies ornamentales.

 

¿debemos dejar la jardinería? Porque algunas de las sugerencias como las que ahora se detallan, sino son impracticables son difíciles de llevar a cabo., al menos por ahora. No son imposibles pero culturalmente no estamos todos preparados. Porque todavía vivimos, en algunas partes del planeta, en zonas de abundancia.     por lo tanto hacer de la jardinería una actividad más sustentable.

 

 

Vivir de una manera más sustentable es un gran desafío al  que nos enfrentamos, y los jardineros desempeñamos un papel importante en él. Pongamos nuestra creatividad, talentos y también nuestros jardines para enfrentar la tarea vital que tenemos por delante.

 

www.gruposjardin.com.ar/…/494_the%20moral%20garden%20maze

 

Artículo original en: http://www.rhs.org.uk/Plants/RHS-Publications/Journals/The-Garden/Past-Issues/2011-issues/June/The-moral-garden-maze

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